Un elemento clave de cualquier operación de elevación es la pluma de la grúa, ya que determina el alcance y la capacidad de elevación de la grúa. El ángulo máximo de funcionamiento de la pluma depende en gran medida del tipo o modelo de grúa y del diseño y tipo de la propia pluma, incluidas las plumas de celosía, las plumas telescópicas y las plumas articuladas. Este texto pretende explicar el alcance de los ángulos de la pluma de la grúa, sus limitaciones y las medidas de seguridad necesarias.

Grúas con pluma de celosía
Las plumas de celosía se utilizan ampliamente en diversos sectores, como la construcción, el ámbito marítimo y el petróleo y el gas. La estructura singular de la pluma permite extenderla o retraerla, lo que permite ajustarla a diferentes ángulos. Las plumas de celosía suelen estar formadas por vigas de acero interconectadas que crean una estructura reticular. Este diseño evita que las estructuras de acero de la grúa colapsen al soportar cargas pesadas y, al mismo tiempo, mantiene su peso relativamente bajo.
Por lo general, las grúas con pluma de celosía tienen un rango de ángulo máximo de entre 70° y 80°. Esto permite evitar una reducción de la capacidad de elevación en ángulos extremos y mantener la estabilidad durante el funcionamiento. Las grúas con pluma de celosía se emplean habitualmente para elevaciones pesadas que requieren una gran capacidad de carga y estabilidad, como en la construcción de grandes estructuras o la manipulación de cargas voluminosas.
Grúas con pluma telescópica
Las grúas con pluma telescópica tienen secciones tubulares anidadas que pueden extenderse o retraerse para alcanzar la longitud requerida de la pluma. Estas grúas sobre orugas ofrecen dos ventajas principales: permiten reorientar rápidamente la grúa si se detecta algún movimiento no deseado en la obra y brindan una flexibilidad incomparable con la de las grúas con pluma de celosía.
Estas plumas telescópicas suelen estar fabricadas con aleaciones de aluminio o acero para soportar el enorme peso y las grandes fuerzas.
Aunque no existe un ángulo de soporte exacto para las grúas con pluma telescópica, normalmente varía entre 70 y 85 grados. La capacidad se encuentra dentro de este rango de movimiento para garantizar la máxima seguridad de carga y estabilidad.
Las grúas con pluma telescópica pueden transportarse a una obra o utilizarse en trabajos de servicios públicos y otros lugares donde la maniobrabilidad y el alcance son fundamentales. Por ello, muchas empresas prefieren la flexibilidad de su sistema telescópico, ya que se transportan e instalan fácilmente.
Grúas con pluma articulada
Como las grúas con pluma articulada cuentan con un brazo articulado formado por varias secciones conectadas mediante cilindros hidráulicos o articulaciones, constituyen un tipo de grúa con pluma.
Gracias a su diseño especial, la pluma puede doblarse y pasar por debajo de obstáculos en espacios reducidos o con obstrucciones complejas. Esta es la ventaja de utilizar plumas articuladas, que resultan ideales para estas operaciones. Las secciones articuladas suelen estar fabricadas con acero o aluminio, lo que les proporciona resistencia y flexibilidad.
Las grúas con pluma articulada ofrecen un alcance y una funcionalidad extraordinarios; sin embargo, es fundamental respetar el ángulo recomendado por el fabricante para garantizar la estabilidad y la seguridad de la pluma.
El rango completo de movimiento telescópico de las grúas con pluma articulada puede variar según el modelo y el diseño: el ángulo mínimo es de 125 grados y el máximo puede alcanzar los 180 grados. Pueden extenderse y girar en distintos puntos. Esta característica las hace adecuadas para tareas como la poda de árboles, la manipulación de materiales en espacios reducidos y los trabajos de construcción con numerosos obstáculos.
Conclusión
En definitiva, definir el ángulo adecuado de la pluma de una grúa es importante para realizar elevaciones seguras y fluidas. Las grúas con pluma de celosía suelen poder inclinarse entre 70 y 80 grados; las grúas con pluma telescópica, entre 70 y 85 grados; y las grúas con pluma articulada pueden inclinarse en un ángulo de hasta entre 125 y 180 grados.
Para operar una grúa de forma segura con distintos ángulos de pluma, es imprescindible seguir las recomendaciones del fabricante, tener en cuenta la capacidad de carga y la estabilidad, asegurar la formación adecuada del personal y realizar el mantenimiento programado. Los operadores pueden manipular las plumas de las grúas de forma segura si cumplen las normas y regulaciones del sector y dan prioridad a la seguridad en el trabajo.
