Si trabaja con grúas, es probable que en algún momento haya confundido los dos tipos principales de plumas disponibles en el mercado. Es muy importante saber qué tipo tiene y si le servirá. Así se asegura de pedir la grúa adecuada para las tareas que tiene previstas y reduce el tiempo de espera. Estas son las principales diferencias estructurales entre las grúas de pluma rígida y las de pluma plegable.
Pluma recta
Como su nombre indica, una grúa de pluma recta, también conocida como grúa de pluma rígida, tiene un único brazo recto. Es ideal para espacios amplios, ya que no se puede plegar. Las grúas de pluma rígida se utilizan en lugares donde hay suficiente espacio para maniobrar, especialmente en las carreteras.
La pluma recta no tiene bisagras, pero se extiende como un telescopio. De este modo, puede elegir la longitud que necesita mientras trabaja en distintas zonas.
Usos
● Para llegar a zonas elevadas; puede alcanzar hasta 57 metros
● Para trabajar en terrenos difíciles
● Para elevar materiales a lugares de trabajo más altos

Pluma articulada
La grúa de pluma articulada cuenta con una bisagra que puede girar en distintas direcciones. Por ello, se puede plegar una vez terminado el trabajo. El mecanismo de plegado la hace perfecta para trabajar en espacios reducidos. La grúa es compatible, lo cual supone una gran ventaja.
Usos
● Espacios reducidos y estrechos
● Zonas donde se necesita ajustar la altura con regularidad
● Zonas de difícil acceso en cualquier lugar de trabajo

Perspectivas del mercado
Aunque estas dos grúas ofrecen distintas funcionalidades, ambas se utilizan en diferentes ámbitos. Si trabaja en el sector de la construcción o el mantenimiento, sabe lo importante que es contar con la grúa adecuada en la obra.
Ambas grúas resultan útiles según el lugar donde se utilicen. Como cada una presenta características estructurales distintas y singulares, conviene conocer sus usos antes de elegir una.
